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| Las complicaciones en rinoplastia pueden
ser desastrosas y provocar defectos de difícil tratamiento. La paciente
que mostramos acudió a nuestra consulta con el dorso de la nariz excesivamente
disminuido, la punta pinzada y el borde de ambas narinas retraído. El tratamiento
consistió en la colocación de un injerto de cartílago septal
en el dorso y un injerto de piel y cartílago auricular en la mucosa de
la punta para descender el borde narinario y corregir el pinzamiento de la punta. |
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Son complicaciones de una cirugía, la aparición de un hematoma,
la infección, la apertura de una cicatriz por reacción
alérgica al hilo de sutura, la formación de una cicatriz
queloide, la necrosis de un área de piel, etc.
En realidad, las complicaciones son raras y sólo se dan
en casos en los que coinciden una serie de factores. Aunque son
imprevisibles, el porcentaje es muy bajo debido a los márgenes
de seguridad en los que la cirugía
estética se mueve. No es comparable con la frecuencia
con la que pueden aparecer en la cirugía de carácter
reparador, en los que existen problemas
de base que dificultan los procedimientos. Una piel cicatricial
por quemadura, tejidos traumatizados,... Así, no es lo mismo
colocar una prótesis en una
paciente que se somete a una mastectomia,
es decir, a la que se le retira el tejido glandular de la mama,
que en aquella que se somete a la intervención con la sana
voluntad de aumentar el volumen de sus pechos.
La mayoría de las veces, las complicaciones pueden ser resueltas sin
mayores problemas, quedando como recuerdo las molestias que suponen
o, a veces, algunos defectos, a los que denominamos secuelas.

• Kaye BL. Facelift surgery. In Peck G.C. Complications
and Problems in Aesthetic Plastic Surgery. Gower Medical Publishing. New York,
1992.
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